Cómo tapizar un banco con espuma a medida: de funcional a estrella

Tapizar un banco con espuma a medida no requiere experiencia en tapicería ni grandes inversiones. Ruth y Roberto, de un pueblo de Soria, lo demostraron: partieron de un banco sencillo, sin acolchado, y con una espuma adaptada a su medida lo transformaron en el elemento más valorado de su entrada. El resultado habla por sí solo. Si usted tiene un banco en casa que pide a gritos un poco de confort, cuéntenos qué necesita y le ayudamos a elegir la espuma adecuada para su proyecto.

Como ocurre con muchos muebles funcionales, el banco de Ruth y Roberto cumplía su cometido —dar un sitio donde sentarse— pero no aportaba ni comodidad ni carácter. Superficie dura, asiento sin acolchado y una presencia que pasaba desapercibida. El punto de partida perfecto para una transformación.

Eligieron una espuma cuadrada rectangular con las dimensiones que nos indicaron: 105 × 38 × 5 cm, en densidad D30. Una densidad equilibrada, adecuada para asientos de uso doméstico frecuente: lo suficientemente firme para no hundirse, con el punto justo de confort. Sin necesidad de cortes ni ajustes: la espuma llegó lista para colocar, adaptada a su espacio.

¿No sabe qué densidad necesita para su proyecto? Le asesoramos sin compromiso.
Compartir: