Respaldo de sofá

Toñi Villacañas, de Madrid, y su marido querían mejorar el confort del respaldo de su sofá porque estaban cansados del relleno de fibra. Optaron por piezas de espuma en densidad 20 y, aunque nuestro equipo les advirtió de que la sensación podría resultarles demasiado firme, decidieron probarlo.
Al comprobar que, efectivamente, el respaldo quedaba más duro de lo que buscaban, ajustamos la solución: cortamos las piezas de espuma a la mitad de su grosor y completamos el volumen con rollo de fibra para reducir la rigidez y lograr un respaldo más mullido y acolchado.
Para terminar, ellos mismos retapizaron el sofá, consiguiendo un resultado renovado y mucho más agradable.
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